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Consultoría empresarial para pymes

Consultoría que transforma la operación de tu pyme en resultados medibles

Más de 10 años ayudando a empresas mexicanas a diagnosticar problemas operativos, mapear su cadena de valor y ejecutar cambios que se notan en el estado de resultados.

Agendar diagnóstico

Soluciones diseñadas para resultados, no teoría

Cada proyecto arranca con un diagnóstico operativo que entregamos en menos de dos semanas.

01
Diagnóstico operativo

Revisamos la operación completa de tu empresa en menos de dos semanas. Entregamos un documento con hallazgos, prioridades y un plan de acción con fechas y responsables.

02
Mapeo de cadena de valor

Dibujamos el flujo real de tu operación (no el ideal) con tiempos, cuellos de botella y puntos de falla visibles. Es la base para cualquier mejora seria.

03
Acompañamiento de ejecución

No dejamos el plan en papel. Acompañamos a tu equipo durante 90 días para asegurar que los cambios se implementen y se midan resultados contra la línea base.

04
Estrategia comercial

Diseñamos planes comerciales de 90 días con objetivos medibles, acciones semanales y métricas claras para equipos de venta de 3 a 20 personas.

05
Gobierno corporativo pyme

Estructuramos juntas directivas, comités operativos y sistemas de seguimiento adaptados a la realidad de una empresa pequeña.

06
Talleres de formación

Sesiones presenciales o remotas para equipos directivos sobre liderazgo operativo, toma de decisiones con datos y cultura de mejora continua.

Un proceso claro de 90 días con entregables concretos

No improvisamos. Seguimos un método probado en más de 120 empresas que empieza con observación directa y termina con resultados medibles.

1
Días 1 – 5
Observación directa

Nuestro equipo se integra a tu operación durante una semana completa. No hacemos entrevistas en sala de juntas: nos paramos junto a la línea de surtido, acompañamos al equipo de entregas, observamos cómo fluyen los pedidos desde que entran hasta que se facturan. Registramos tiempos reales, interrupciones, cuellos de botella y decisiones que se toman "porque siempre se ha hecho así". También platicamos de manera informal con el personal operativo para entender lo que los reportes no dicen.

Bitácora de observación con tiempos y flujos reales
2
Días 6 – 10
Diagnóstico documentado

Con los datos recogidos, elaboramos un documento de aproximadamente 20 páginas que presenta: el mapa real de la operación (no el organigrama ideal), los 3 a 5 problemas principales priorizados por impacto económico, datos comparativos con empresas similares del sector, y las causas raíz de cada hallazgo. Este documento se presenta al dueño o director en una sesión de 2 horas donde explicamos cada punto y respondemos preguntas.

Documento de diagnóstico (~20 páginas) con hallazgos priorizados
3
Días 11 – 15
Plan de acción priorizado

No entregamos una lista de deseos. Construimos un plan de acción con responsables específicos (nombre y puesto), fechas de inicio y término, recursos necesarios e indicadores de avance. Priorizamos por la relación impacto/esfuerzo: primero las acciones que generan mejora visible con recursos mínimos. El plan se revisa con el equipo directivo y se ajusta antes de arrancar la ejecución.

Plan de acción con responsables, fechas y KPIs
4
Días 16 – 90
Acompañamiento en ejecución

Aquí es donde la mayoría de las consultoras desaparece. Nosotros nos quedamos. Durante 75 días hacemos reuniones semanales de seguimiento (presenciales o remotas), revisamos el avance de cada acción, destrabamos obstáculos y ajustamos el plan cuando la realidad lo pide. Medimos KPIs cada dos semanas contra la línea base del diagnóstico. Al cierre entregamos un reporte final con resultados cuantificados.

Seguimiento semanal + reporte final con resultados vs línea base

Más de 120 empresas han transformado su operación con nosotros

ALCEDI Consultores es una firma mexicana de consultoría empresarial fundada en 2015 con un enfoque práctico: ayudar a pymes de 5 a 80 empleados a ordenar su operación sin detener la productividad.

No vendemos frameworks abstractos ni presentaciones de 200 diapositivas. Nuestro equipo entra a la operación, observa directamente cómo fluyen los pedidos, dónde se atoran las decisiones y qué procesos generan retrabajo.

  • Diagnóstico entregado en menos de 2 semanas
  • Plan de acción a 30, 60 y 90 días
  • Distribución, manufactura, servicios, alimentos y comercio
  • No somos institución financiera ni administramos dinero
Conocer más
Equipo ALCEDI Consultores trabajando
120+
Empresas asesoradas
90
Días promedio implementación
18%
Mejora operativa promedio

Cómo una distribuidora de productos de limpieza redujo sus devoluciones un 40% en 60 días

Un caso real de una empresa con 35 empleados en Naucalpan, Estado de México, que transformó su logística con tres cambios operativos de bajo costo.

La situación

Una distribuidora de productos de limpieza institucional con 35 empleados en Naucalpan, Estado de México, nos contactó porque sus devoluciones representaban el 12% de sus ventas mensuales. Para una empresa que factura $2.8 millones al mes, eso significaba $336,000 mensuales en producto que iba y volvía sin generar ingreso. El dueño había intentado resolverlo con juntas de seguimiento y llamadas de atención al personal de almacén, pero la situación llevaba más de un año sin mejorar.

Diagnóstico (semana 1-2)

Observamos el proceso completo desde que un vendedor levanta el pedido hasta que el camión entrega. Encontramos tres problemas específicos:

1
El 23% de los pedidos tenía errores de transcripción

Los vendedores capturaban pedidos en libretas y los pasaban por WhatsApp al almacén. La combinación de letra ilegible, abreviaturas personales y fotos borrosas causaba que casi uno de cada cuatro pedidos llegara con algún error al área de surtido.

2
El almacén surtía por memoria, no por ubicación

Dos surtidores diferentes podían ir al mismo pasillo buscando el mismo producto. No había señalización ni ubicaciones asignadas. El veterano lo sabía de memoria, pero los nuevos tardaban el doble y cometían más errores.

3
No existía verificación cruzada antes de cargar el camión

El último punto de control era el chofer contando cajas. Pero no verificaba contra la orden original: solo contaba que el número de bultos coincidiera. Si el producto era incorrecto pero la cantidad de cajas era la misma, nadie lo detectaba hasta que el cliente rechazaba la entrega.

Acciones implementadas (semana 3-8)
  • Formato de pedido estandarizado — Costo: $0. Los vendedores lo llenan en una hoja de cálculo compartida desde su celular con código de producto y descripción. Se eliminó la captura en libreta y el envío por WhatsApp. El almacén recibe la orden ya digital y sin ambigüedades.
  • Señalización de pasillos y ubicaciones — Costo: $1,200 en material. Se etiquetaron todos los pasillos y ubicaciones del almacén con etiquetas impresas. El surtidor ahora sigue una ruta lógica. Los nuevos rinden al mismo nivel que los veteranos desde la primera semana.
  • Checklist de verificación en puerta de carga — Costo: reasignación de un auxiliar existente. Una persona dedica 15 minutos por camión a cotejar pedido contra carga física. Ese checkpoint detecta errores antes de que el camión salga, no cuando el cliente rechaza.
Resultados medidos
12% → 8.5%
Devoluciones — Mes 1
8.5% → 7.1%
Devoluciones — Mes 2
5.2%
Estabilización — Mes 3 (−57%)
$190k
Ahorro mensual en logística inversa
Mejora en tiempos de surtido

El tiempo de surtido promedio bajó de 4.2 horas a 2.8 horas por ruta. La señalización de pasillos y la ruta lógica de surtido fueron los dos factores principales. El almacén ahora puede surtir una ruta adicional por día con el mismo personal.

Inversión total en los cambios

$1,200 pesos en material de señalización. Los otros dos cambios (formato digital de pedidos y checklist de verificación) se implementaron con recursos existentes. Cero software nuevo, cero equipo nuevo, cero contrataciones.

La lección

"Yo pensaba que el problema era la gente. Resulta que el problema era que le pedíamos a la gente que hiciera bien un proceso que estaba mal diseñado. Cuando cambiamos el proceso, la misma gente dejó de cometer errores."

— Director de distribución, Naucalpan, Edo. Méx.

Conocimiento práctico para la operación de tu pyme

Artículos escritos desde la experiencia directa con empresas mexicanas. Sin teoría abstracta: problemas reales y soluciones aplicables.

Si eres dueño o director de una pyme y sientes que tu equipo trabaja mucho pero los resultados no se reflejan en ventas, entregas o utilidades, es muy probable que tengas un cuello de botella escondido en algún punto de tu operación. Y no, no es que tu gente sea floja ni que necesites más personal. El problema casi siempre es un punto específico donde el flujo de trabajo se atora.

¿Qué es un cuello de botella en palabras simples?

Un cuello de botella es cualquier paso de tu operación que procesa trabajo más lento que los pasos anteriores y posteriores. Imagina una manguera de jardín: si le pones una abrazadera a la mitad, el agua sale con menos presión al final sin importar cuánta presión metas al inicio. En tu empresa pasa lo mismo: si tu almacén puede surtir 40 pedidos al día pero tu equipo de empaque solo logra preparar 25, entonces empaque es tu cuello de botella. No importa cuántos pedidos entre ventas: tu capacidad real de entrega es 25.

Lo complicado es que los cuellos de botella no siempre son obvios. A veces se disfrazan de "falta de personal", "clientes difíciles" o "es que siempre ha sido así". Por eso hay que buscarlos con método, no con intuición.

5 síntomas de que tienes un cuello de botella

  1. Un área termina mucho antes o después que las demás. Tu equipo de surtido termina a las 8 de la noche pero facturación cierra a las 3 de la tarde. Esa diferencia de tiempos es una señal clara: alguien está esperando o alguien está saturado.
  2. Se acumula trabajo "en espera" en un punto específico. Si siempre hay pedidos apilados esperando revisión, órdenes de compra sin autorizar o productos terminados que nadie empaca, ese punto de acumulación es tu cuello de botella.
  3. El mismo paso genera la mayoría de los errores o retrabajo. Cuando un área específica concentra las quejas, las devoluciones o las correcciones, probablemente está trabajando bajo presión excesiva porque su capacidad no da para la carga que recibe.
  4. Tu gente "apaga incendios" todos los días en la misma área. Si el director o el gerente siempre está resolviendo emergencias en el mismo departamento, es porque ahí está el cuello. No es que el encargado sea malo: es que el proceso lo rebasa.
  5. Aumentar personal en otras áreas no mejora el resultado final. Contrataste un vendedor más y las ventas subieron, pero las entregas no. O agregaste un turno en producción, pero las entregas siguen igual. Cuando más insumo no produce más resultado, la limitación está adelante en el flujo.

Un método simple para encontrar el cuello de botella

No necesitas software especializado ni un consultor para el primer acercamiento. Puedes hacerlo con papel, un reloj y una hora de observación.

  1. Dibuja el flujo de tu operación en papel. Desde que entra el pedido (o la materia prima) hasta que el cliente recibe y paga. Usa cajas simples: Ventas → Captura → Surtido → Empaque → Carga → Entrega → Facturación → Cobranza. No te preocupes por hacerlo bonito: que refleje la realidad.
  2. Mide cuántas unidades de trabajo procesa cada estación por día. No lo preguntes: mídelo. Siéntate a observar durante un día normal (no el mejor ni el peor). Apunta cuántos pedidos captura el sistema, cuántos surte almacén, cuántos empaca el equipo, cuántos entrega la flotilla.
  3. Identifica la estación más lenta. La que tiene el número más bajo es tu cuello de botella. Así de simple.
Ejemplo numérico: Ventas captura 50 pedidos al día. Almacén surte 40. Empaque prepara 25. Logística entrega 30. ¿Cuántos pedidos realmente salen? 25, porque empaque no da más. Si metes un vendedor más y ahora capturan 60, sigues entregando 25. La mejora tiene que ser en empaque.

3 acciones inmediatas que no cuestan dinero

  1. Redistribuye la carga. Si empaque es el cuello, pregúntate: ¿alguien de surtido podría apoyar en empaque las últimas 2 horas del día, cuando surtido ya terminó? Muchas veces la solución es reasignar, no contratar.
  2. Elimina pasos duplicados. Revisa si hay tareas que se hacen dos veces (como capturar un pedido en papel y luego en sistema). Cada duplicación es tiempo que podrías recuperar.
  3. Prepara con anticipación. Si empaque tarda porque tiene que buscar cajas, cinta y etiquetas cada vez, prepara kits al inicio del día. Un simple cambio de secuencia puede ahorrar 30 minutos por persona.

Tabla rápida: Síntoma → Causa probable → Acción rápida

Síntoma Causa probable Acción rápida
Pedidos acumulados entre surtido y empaque Empaque no tiene capacidad suficiente para el volumen Reasignar 1-2 personas de surtido a empaque en horas pico
Errores frecuentes en lo que se entrega al cliente No hay verificación cruzada antes de la carga Implementar un checkpoint: una persona surte, otra revisa
El área de facturación termina 4 horas antes que entregas Facturación espera información que llega tarde del almacén Facturar conforme se surte, no al final del día
Horas extra constantes en una sola área Esa área recibe más carga de la que puede procesar en horario normal Medir la capacidad real y reducir la entrada al nivel que sí puede procesar
Clientes que cancelan por tiempo de entrega La promesa comercial no coincide con la capacidad operativa Alinear tiempos de promesa con capacidad real medida, no estimada
Consejo final: No intentes arreglar todo al mismo tiempo. Identifica tu cuello de botella más grande, aplica un cambio, mide el resultado en dos semanas y luego pasa al siguiente. La mejora operativa sostenible se hace paso a paso, no con revoluciones que duran una semana.

Una empresa de alimentos en Querétaro despidió a dos personas del equipo de calidad para ahorrar $35,000 mensuales. En los tres meses siguientes, las devoluciones por producto defectuoso subieron un 30% y perdieron un cliente que representaba $180,000 mensuales. El "ahorro" de $35,000 se convirtió en una pérdida neta de más de $145,000 al mes. Este escenario se repite con variaciones en decenas de pymes que confunden recortar costos con mejorar la eficiencia.

Por qué la confusión es tan común

Cuando los márgenes se aprietan, la reacción más natural es buscar dónde gastar menos. Es comprensible. Pero la mayoría de las empresas pequeñas recortan sin haber analizado primero cómo fluye su operación. Eliminan personal, cancelan servicios o compran insumos más baratos sin medir el impacto en la cadena de valor. El resultado: ahorros que duran un trimestre y problemas que duran años.

La empresa de Querétaro pensó que estaba "optimizando". En realidad estaba quitando piezas de un engranaje sin saber cuáles eran críticas. Las dos personas de calidad no solo revisaban producto: eran el último filtro antes de la entrega. Sin ese filtro, los defectos llegaron al cliente. El cliente más grande les dio 60 días para corregir; al día 61, cambió de proveedor.

Definición clara de cada concepto

Eficiencia operativa es lograr el mismo resultado (o uno mejor) con menos desperdicio de tiempo, esfuerzo y recursos. No se trata de hacer menos: se trata de hacer lo mismo de manera más inteligente. Implica rediseñar procesos, eliminar pasos que no agregan valor, reducir errores y medir lo que importa.

Recorte de costos es reducir el gasto directo: despedir personal, comprar insumos más baratos, cancelar servicios, reducir horarios. No necesariamente es malo, pero cuando se hace sin entender el impacto en la operación, puede destruir más valor del que ahorra.

Tabla comparativa

Criterio Eficiencia operativa Recorte de costos
Objetivo Hacer más con lo mismo Gastar menos
Impacto en equipo Motivación (ven resultados) Miedo (ven despidos)
Resultado a 6 meses Crecimiento sostenible Ahorro temporal, riesgo de caída
Riesgo Requiere disciplina Puede dañar capacidad operativa
Ejemplo Reorganizar ruta de surtido Eliminar un turno de trabajo
Métrica clave Unidades/hora por persona Gasto total mensual

¿Cuándo es apropiado cada enfoque?

La eficiencia operativa es apropiada siempre, porque busca mejorar sin destruir. Es la primera opción ante cualquier problema de márgenes. Antes de recortar, pregúntate: ¿estamos haciendo las cosas de la forma más inteligente posible? Casi siempre la respuesta es no.

El recorte de costos es apropiado cuando ya optimizaste y genuinamente hay gastos que no generan valor. Por ejemplo: si después de un diagnóstico descubres que pagas una suscripción de software que nadie usa, o que rentas un bodega que está al 20% de capacidad, esos recortes sí hacen sentido porque no afectan la operación. La clave es recortar lo que sobra, no lo que sostiene.

5 señales de que estás recortando en vez de optimizando

  1. La primera solución que se propone es despedir gente sin haber analizado si el problema es de proceso o de personas.
  2. Nadie midió el impacto antes de recortar. Si no calculaste qué pasa con la operación al quitar ese recurso, estás adivinando, no decidiendo.
  3. El equipo que queda está más estresado y comete más errores. Si tras el "ahorro" hay más horas extra, más quejas de clientes y más rotación, el recorte fue un tiro en el pie.
  4. Los problemas de calidad o entrega aparecen semanas después del recorte. Los efectos negativos rara vez se ven de inmediato. Cuando los notas, el daño ya se acumuló.
  5. El ahorro en pesos no compensa la pérdida en ventas o clientes. Si guardas $50,000 al mes pero pierdes $200,000 en ventas, no fue ahorro: fue una decisión que destruyó valor.
Señal de alarma: Si tu equipo directivo habla de "hacer más con menos" pero nunca se ha sentado a mapear cómo fluye realmente la operación, entonces están buscando ahorrar sin entender dónde se pierde. Eso es como intentar tapar una fuga de agua sin saber dónde está el hoyo.
Regla práctica: Antes de recortar cualquier gasto, haz esta pregunta: "¿Qué función cumple este recurso en la cadena de valor?" Si la respuesta es clara y está conectada con la entrega al cliente, no lo recortes hasta que tengas un sustituto. Si nadie puede responder la pregunta, probablemente sí sobra.

La mayoría de los dueños de pymes saben que algo no funciona bien en su operación. Lo sienten: las entregas se atrasan, los errores se repiten, la nómina crece pero los resultados no. Sin embargo, pocos se detienen a hacer un diagnóstico estructurado. Se acostumbran a resolver emergencias diarias en lugar de identificar las causas de fondo.

Este checklist no reemplaza un diagnóstico profesional, pero te da un punto de partida honesto. Son 15 preguntas organizadas en tres áreas: procesos, personas y finanzas. Responde cada una con sinceridad. No hay respuestas correctas o incorrectas: lo importante es que la respuesta refleje la realidad, no el ideal.

Procesos (preguntas 1 a 5)

1. ¿Puedes dibujar en una hoja el flujo completo desde que recibes un pedido hasta que cobras? Si no puedes, nadie en tu empresa puede. Un proceso que nadie puede describir es un proceso que nadie controla. Haz la prueba: toma un papel y dibújalo ahora.
2. ¿Cuánto tiempo promedio tarda un pedido en convertirse en entrega? ¿Lo mides o lo supones? "Más o menos un día" no es una medición: es una suposición. Sin tiempos reales no puedes saber si estás mejorando o empeorando.
3. ¿Qué porcentaje de tus entregas llega en la fecha prometida al cliente? Si no lo mides, pregunta a tu equipo de ventas cuántas quejas reciben por retraso. Esa es tu métrica más honesta de cumplimiento.
4. ¿Tienes al menos una persona que haga doble función crítica sin respaldo? Si esa persona se enferma o renuncia, dos áreas se paralizan al mismo tiempo. La concentración de funciones es una bomba de tiempo operativa.
5. ¿Cuántas veces al mes un cliente te llama para preguntar por su pedido antes de que tú le avises? Cada llamada de seguimiento del cliente es una señal de que tu comunicación proactiva falló. Si pasa más de 5 veces al mes, tu proceso de notificación necesita atención.

Personas (preguntas 6 a 10)

6. ¿Tu equipo sabe exactamente qué se espera de ellos cada semana? Pregúntale a 5 empleados cuál es su objetivo semanal. Si obtienes 5 respuestas diferentes, tienes un problema de comunicación que afecta toda la operación.
7. ¿Tienes reunión semanal con agenda fija y minuta? Reuniones sin acuerdos escritos son conversaciones, no herramientas de gestión. Si nadie apuntó quién hace qué para cuándo, esa junta fue un desperdicio de tiempo.
8. ¿Cuántas decisiones operativas requieren tu aprobación personal? Si tú tienes que aprobar todo — desde una compra de $500 hasta un cambio de ruta — eres el cuello de botella de tu propia empresa. Delegar con reglas claras libera velocidad.
9. ¿Puedes irte de vacaciones 2 semanas sin que la operación se detenga? Si la respuesta es "no" o "no lo he intentado", tu empresa depende demasiado de ti. Eso limita el crecimiento y te desgasta como líder.
10. ¿Cuándo fue la última capacitación que recibió tu equipo operativo? Si la respuesta es "hace más de un año" o "nunca formal", estás esperando resultados profesionales sin invertir en desarrollo profesional.

Finanzas operativas (preguntas 11 a 15)

11. ¿Conoces el costo real de procesar un pedido (no solo el costo del producto)? El costo de un pedido incluye captura, surtido, empaque, transporte, facturación y cobranza. Si solo cuentas el costo del producto, tu margen real es menor de lo que crees.
12. ¿Sabes cuánto te cuesta cada devolución en logística, tiempo y desgaste? Una devolución no es solo el producto que regresa: es combustible, tiempo de chofer, reproceso en almacén, nota de crédito y desgaste con el cliente. Arriba de 5% ya es señal de alerta.
13. ¿Revisas semanalmente tu flujo de efectivo o solo cuando hay problema? Si solo lo revisas cuando el banco marca saldo bajo, estás navegando a ciegas. Una revisión semanal de 15 minutos previene crisis que tardan semanas en resolver.
14. ¿Tu margen operativo ha subido o bajado en los últimos 12 meses? Si no lo sabes con certeza, necesitas un tablero financiero básico. Si ha bajado y no sabes por qué, hay fugas de valor que nadie está midiendo.
15. ¿Puedes identificar tus 3 gastos operativos más grandes sin consultar a nadie? Si necesitas preguntar o buscar en el sistema, no tienes la visibilidad financiera mínima para tomar decisiones informadas sobre dónde optimizar.

¿Cómo te fue?

Si respondiste "no" o "no sé" a más de 5 preguntas, tu operación tiene oportunidades concretas de mejora. No significa que algo esté mal: significa que hay valor sin capturar.

¿Qué hago con estos resultados?

Este checklist te da una fotografía rápida del estado de tu operación. No es un diagnóstico completo, pero sí una herramienta para entender dónde están las brechas más grandes. Si respondiste "no" a más de 5 preguntas, tu operación tiene oportunidades claras de mejora que probablemente se están traduciendo en dinero perdido cada mes.

El siguiente paso es priorizar. No intentes resolver las 15 cosas al mismo tiempo. Elige las 2 o 3 que tengan mayor impacto en tu resultado (generalmente las de procesos y finanzas) y trabaja en ellas durante 30 días. Mide antes y después. Si necesitas ayuda externa para el diagnóstico completo, busca a alguien que entre a tu operación a observar, no a alguien que te venda un curso en línea.

Comparte este checklist con tu equipo directivo. Que cada quien lo responda por separado y luego comparen resultados. Muchas veces el dueño piensa que un proceso funciona bien y el equipo operativo sabe que no. Esa diferencia de percepción es información muy valiosa.

¿Quieres claridad sobre la operación de tu empresa?

Escríbenos y agendamos una conversación sin costo ni compromiso.

Lo que dicen nuestros clientes

El diagnóstico nos mostró en dos semanas lo que llevábamos años sin ver. Las devoluciones bajaron un 85% con un solo cambio en el proceso de surtido. Pensábamos que era problema de la gente y resultó ser problema del proceso.

Director de distribución, Edo. Méx.

No venden humo. Entran a la operación, observan y te dicen exactamente qué cambiar. A veces duele escucharlo, pero funciona. En tres meses mi taller pasó de apagar incendios a tener un flujo predecible.

Dueña de taller, Puebla

Implementamos el gobierno corporativo que nos propusieron y en un año los conflictos internos bajaron un 60%. Ahora las decisiones quedan documentadas y cada quien sabe qué le toca.

Gerente, comercializadora Qro.

Resolvemos tus dudas

No. No recibimos depósitos, no custodiamos fondos y no operamos como institución financiera. Nos dedicamos exclusivamente a consultoría de procesos y estrategia empresarial. No ofrecemos productos financieros, no administramos capital de terceros y no tenemos relación con servicios bancarios o de inversión.

Entre 10 y 15 días hábiles, dependiendo del tamaño de la empresa. Incluye observación directa en sitio, entrevistas con el equipo operativo y directivo, y entrega de un documento de aproximadamente 20 páginas con hallazgos, prioridades y un plan de acción con fechas y responsables.

Principalmente distribución, manufactura ligera, servicios profesionales, alimentos y comercio. Si tu empresa tiene entre 5 y 80 personas, probablemente podemos ayudar. En la primera conversación evaluamos juntos si hay un buen fit entre lo que necesitas y lo que hacemos.

Depende del alcance. La primera conversación es sin costo ni compromiso. A partir de ahí definimos juntos el alcance, los entregables y la inversión. No trabajamos con contratos de largo plazo forzosos: el trabajo se paga por fase y puedes detenerte en cualquier momento si no ves valor.